Pelito llegó a Sam y su pandilla necesitando atención y cuidados. Durante su valoración se descubrió que vive con leucemia felina, una condición que requiere seguimiento pero que no define quién es.
Detrás del diagnóstico hay un gato tranquilo, cariñoso y muy cercano a las personas. Pelito disfruta descansar en lugares cómodos, recibir atención y llevar una vida sin demasiado ruido.
Mientras continúa bajo seguimiento, también puede encontrar una familia capaz de comprender su condición y ofrecerle la estabilidad que necesita.