Zeus pasó parte de su vida sobreviviendo en la calle. Cuando llegó a Sam y su pandilla, su cuerpo mostraba claramente las consecuencias de haber pasado demasiado tiempo sin una alimentación adecuada ni los cuidados que necesitaba.
A pesar de todo, conserva un carácter noble y tranquilo. Conforme pasan los días comienza a sentirse más seguro, descansar con tranquilidad y acercarse cada vez más a las personas que lo cuidan.
Su proceso todavía continúa, pero Zeus ya empezó a dejar atrás la vida que conocía. Ahora necesita tiempo, estabilidad y una familia capaz de acompañarlo en la siguiente etapa.